La belle
jardinière
jardinière
Flora: jardínes pintados y escondidos
Déjense seducir por el brillante firmamento de las flores que ofrece la extraordinaria colección de la Galería de los Uffizi.
Nuestro tour va a serpentear entre flores simbólicas y jardines neoplatónicos, intentando comprender el valor del verde en la historia del arte y en la arqueología: desde los detalles florales de Giotto hasta el gótico florido de Gentile da Fabriano; desde las antiguas estatuas que fueron guardianas de los jardines de los Medici hasta las múltiples interpretaciones de la „Primavera“.
Botticelli nos cuenta una fábula fragante de flores: árboles de naranjo, tejo, mirto, laurel y ciprés enmarcan la espectacular profusión del amor cuyo centro es la diosa Venus. Vamos a perdernos en los pasillos verdes de los Uffizi, a la búsqueda de aguileñas, lirios y claveles de artistas flamencos y toscanos, intentando desvelar su antigua y mística simbología.
El tour puede combinarse con la visita del historico Jardín del Iris, nacido en 1954 gracias a Flaminia Specht y Nita Stross Radicati, miembros de la Sociedad Italiana Amigos de las Flores.
El jardín, cerca de Piazzale Michelangelo, nació para acoger un Concurso Internacional y hoy se expande por 2 hectáreas con 300 especies de flores y una vista impresionante de Florencia.
¿Saben que el Lirio de Florencia en origen era un Iris? ¡Vengan a descrubrir por qué!
NB: el Jardín del Iris está abierto normalmente en abril y mayo; la entrada es gratuita.
Jardín de Boboli
Boboli, apoteosis del arte italiano de la jardinería, se ofrece a los visitantes que aman los largos paseos.
La „Avenida de los Cipreses“ lleva a la misteriosa „Vasca dell’Isola“, rodeada por un jardín de limones y rosas antiguas. La subida, en cambio, lleva al „Jardín del Caballero“, más íntimo, hermoso sobre todo en primavera cuando hay una explosión de rosas y peonías. La maravillosa vista abraza las colinas de Florencia.
El jardín renacentista a la italiana nació aquí: fue una mujer con mucho sentido por los negocios y poca paciencia que lo creó, Leonor de Toledo. Palazzo Vecchio era demasiado pequeño para esta noble princesa española… necesitaba espacio. Entonces compró la entera colina de lo que era el „Huerto de los Pitti“. Pitti… esperen un momento… ¿Por qué Pitti? ¡La contemporánea Leonor tiene las respuestas!
Las Villas de los Medici: Petraia y Castello
Se encuentran apenas a quinze minutos del centro, pero casi nadie las visita.
Por esta razón, ¡yo les llevaré!
Vamos a admirar juntos la importante Villa La Petraia con los frescos de Volterrano y las estatuas de Tríbolo y Juan de Bologna, el romántico parque inglés y el jardín italiano siglo XVI a la moda de los tulipanes.
Luego, vamos a filosofar en el parque de Castello, amado por Cosme I de’ Medici y, más tarde, por el penúltimo gran duque de la dinastía, Cosme III, que aquí cultivaba en secreto su amado „Jazmín del Gran Duque“.
Villa Castello es actualmente la sede de la „Accademia della Crusca“ (histórico organismo que se encarga del estudio del idioma italiano) y no es visitable. Sin embargo vamos a ver su jardín con todos los perfumes embriagadores de sus naranjas… ¿Conocen la naranja „bizzarria“?
NB: la entrada a Villa la Petraia y al jardín de Villa Castello es gratuita.
Settignano y Villa Gamberaia
Creo que en mi vida pasada estuve en este pueblo, porqué cada vez que estoy en Settignano me siento llena de nostalgia. Settignano es una aldea escarpada, empinada, incómoda, difícil de alcanzar. Tiene el carácter de los escultores que aquí han vivido. Antonio y Bernardo Rossellino, Desiderio da Settignano, Miguel Ángel también pasó aquí parte de su infancia. Los pintores „Macchiaoli“ en el siglo XIX amaban Settignano y a menudo pintaban aquí; el escritor Gabriele d’Annunzio y la actriz de teatro Eleonora Duse se enamoraron en Settignano también. Pero la estrella de Settignano es la hermosa Villa Gamberaia.
Si aman los jardines y quieren ver la belleza de un parterre de agua floreciente de libélulas, camelias y rayos de sol, Villa Gamberaia es el lugar perfecto para Ustedes.
La hierba parece una verde alfombra, los árboles están ordenados según los criterios del ars topiaria, el mirador está rodeado por sombrios cipreses hasta el panorama de olivos y colinas.
Hay un bosque salvaje de encinas monstruosas; un limonero fresco de amarillo y naranjo efervescentes; una cueva de roca, donde el agua gotea, sangrienta de sensualidad.
Sí: Villa Gamberaia es para mí el lugar más sugestivo en los alrededores de Florencia.
Pratolino con pic-nic
Desgraciadamente, queda muy poco de la imponente villa querida por Francesco I de’ Medici y que tanto le había gustado a todos los soberanos de Europa.
Pratolino, de hecho, está considerada como el parque de las maravillas, con sus juegos de agua, las cataratas, las máquinas automáticas, las cuevas. Era el lugar preferido de Francesco y Bianca, que aquí descansaban y pasaban su tiempo libre.
¿Por qué la gente hoy se va a Pratolino? Naturalmente para refrescarse.
El verde regenerativo y vigorizante de su parque a la manera inglesa es terapéutico en los días de estrés y atasco en la ciudad…
Hay que ir a Pratolino también para ver el „Gigante“. Todo el mundo lo llama así. De verdad, es el „Appennino“ de Juan de Bologna., ¡en serio, muy impresionante!
Donde Ustedes prefieran, vamos a hacer un picnic (con un mantel rigurosamente de cuadros rojos y blancos) . Por supuesto, después de la visita. ¡Primero las lágrimas y después el pastel!
NB: el Parque de Pratolino está abierto de abril hasta octubre, el sabado y el domingo; la entrada es gratuita.
Tierras verdes del Mugello
El Mugello es una especie de Chianti con menos viñas y más ganado.
Todos lo conocen por el Circuito de Moto GP, en Scarperia, pero pocos vienen para visitarlo.
Sin embargo, tiene una naturaleza salvaje y fue la tierra natal de los personajes más importantes de la historia del arte: Giotto, por ejemplo, y Beato Angélico.
Las villas más antiguas de los Medici se encuentran aquí (Cafaggiolo y Trebbio) y son la prueba de sus propriedades en la zona desde la Edad Media, aunque no seán la prueba certeras de sus orígenes. Puede parecer raro, ¡pero yo vivo aquí! Siempre estuve obsesionada por la ciudad, pero, inesperadamente, llevo unos años viviendo en el Mugello, que me encanta. Barbiana con la escuela de Don Milani y sus amplios bosques; la necrópolis etrusca de Frascati, en Dicomano; la ecléctica y modernista Manifattura Chini de Borgo S.Lorenzo; el Convento de S.Bosco ai Frati con el crucifijo de Donatello encargado por Cosme el Viejo; el místico Santuario de Montesenario entre pinos y viento… al Mugello no le falta nada. Solo tienen que elegir!
Si nos ponemos a la mesa, para comer „tortelli“ y „marroni“… ¡¡¡será muy dificil regresar a Florencia!!! ¡Quièn avisa no es traidor!
NB: este tour se efectúa necesariamente alquilando un coche privado.
